Costo por tonelada de árido

Por qué una sola cifra no basta
El costo por tonelada de árido puede obtenerse a fin de mes dividiendo el gasto total entre el tonelaje total. Esa división da un promedio correcto y no sostiene ninguna decisión: cuando la cifra sube, nada indica qué partida subió. El costo se vuelve gobernable cuando la misma división se hace partida por partida.
El método es sencillo. Cada partida se lleva a costo por hora y la suma de los costos horarios se divide entre el tonelaje horario real. El punto crítico está en el denominador: no la capacidad nominal, sino las toneladas realmente producidas y realmente vendibles en ese turno.
El denominador: la tonelada real
La capacidad de catálogo describe una planta que gira sin interrupción con su alimentación de diseño. El tonelaje real se separa de ella por tres descuentos: disponibilidad, llenado de la alimentación y la fracción que nadie compra. Si una planta rinde muchas toneladas por hora pero acopia una fracción sin demanda, esas toneladas no cargan costo, porque el acopio no genera ingreso. Por eso el denominador se construye sobre la producción despachable, y esa elección pesa más que cualquier otra en el cálculo.
Cómo se mide el tonelaje
Mientras el denominador no se mida, ninguna partida significa nada. En obra conviven tres métodos, cada uno con su fuente de error. La báscula de banda entrega lectura continua pero se desvía de forma sistemática cuando el cero y la tensión de la banda se degradan: sin calibración periódica su cifra es estable pero no exacta. El conteo de camiones resulta más firme en despacho a granel porque parte de la tara y la carga efectiva, aunque oculta las variaciones dentro del turno. El cálculo inverso por volumen de acopio solo sirve con densidad aparente conocida y suele usarse como contraste.
La partida de energía
La energía es lo más fácil de medir y lo que más se estima. El método correcto es el contador: la diferencia entre las lecturas de kWh al iniciar y cerrar el turno, dividida entre el tonelaje del turno, da kWh/t. Ese valor es la firma propia de la planta y se desplaza con el material, la razón de reducción y el diseño del circuito.
Para anticipar el orden de magnitud se usa la relación de conminución W = 10 · Wi · (1/√P80 − 1/√F80), donde W es la energía específica en kWh/t, Wi el índice de trabajo del material y F80 y P80 los tamaños de paso del 80 por ciento de alimentación y producto en micrómetros. La relación no sustituye al contador en planta. Cuando el valor medido supera con claridad al esperado, las causas habituales son mandíbulas o barras de impacto gastadas, sobretamaño colado en la alimentación o recirculación excesiva.
Desgaste, mano de obra, mantenimiento y capital
El costo de desgaste sale de la vida útil y no del precio de la pieza: el tonelaje total pasado con un juego de placas, barras o mantos divide el precio de ese juego. Si no se registra la vida útil, la partida queda en suposición y casi siempre parece menor de lo que es. La mano de obra es la carga horaria de la cuadrilla asignada y no baja cuando baja la producción, razón por la cual las paradas engordan la mano de obra por tonelada. El mantenimiento planificado forma su propia línea y reparte su importe anual sobre el tonelaje anual. La amortización divide la inversión entre las toneladas que el equipo producirá durante su vida económica; dividir por toneladas y no por años deja ver cuánto encarece un año de bajo rendimiento.
Tabla de partidas
| Partida | Unidad | Fuente del dato | Frecuencia de lectura |
|---|---|---|---|
| Energía eléctrica | kWh/t | Contador del cuadro y báscula de banda | Cada turno |
| Combustible (unidad móvil, cargadora, camiones) | litros/t | Vale de salida de combustible | Diaria |
| Piezas de desgaste | precio del juego / vida en toneladas | Registro de cambios | En cada cambio |
| Mano de obra | costo horario / t por hora | Cuadro de turnos | Mensual |
| Mantenimiento planificado y lubricantes | importe anual / toneladas anuales | Libro de mantenimiento | Mensual |
| Amortización | inversión / toneladas de vida útil | Registro de activos | Anual |
| Pérdida por parada | horas perdidas × costo fijo horario | Parte de paradas | Cada turno |
Cerrar el cálculo en una sola vista
Con la tabla llena se sacan dos subtotales: costo variable por hora (energía, combustible, desgaste) y costo fijo por hora (mano de obra, mantenimiento, amortización). El variable encoge cuando cae la producción; el fijo no. Esa separación explica por qué un turno de bajo tonelaje eleva el costo unitario de forma desproporcionada y ordena las mejoras: primero el tiempo de parada, luego el llenado de la alimentación y al final la negociación de precios unitarios. Para repetir el cálculo con el mismo criterio, los campos de la calculadora de costo operativo siguen ese mismo orden de partidas.
Errores frecuentes
El primero es escribir la capacidad nominal en el denominador: el resultado siempre halaga. El segundo carga las piezas de desgaste al mes de compra cuando el juego sirve varios meses, de modo que ese mes parece caro y los siguientes falsamente baratos. El tercero ignora el acopio: una fracción sin vender arrastra su costo de producción sin aportar ingreso. El cuarto estira la frecuencia de lectura a un año, porque una partida que nadie lee por turno pasa desapercibida justo cuando cambia.
Preguntas frecuentes: costo por tonelada de árido
Qué partida mejora más rápido
Casi siempre la pérdida por parada. El costo fijo corre también con la planta detenida, así que cada hora de marcha recuperada baja el costo unitario de inmediato.
Por qué no se comparan los kWh/t entre plantas
Porque difieren la resistencia del material, el tamaño de alimentación y la fracción objetivo. La comparación solo tiene sentido dentro de la serie temporal de una misma planta.
Cada cuánto se actualiza el cálculo
Las partidas variables por turno y las fijas una vez al mes. Los demás artículos de inversión y costes enlazan estos datos con la decisión de invertir.
Definiciones de términos técnicos: Glosario




