Selección de filtro de mangas con limpieza por pulsos en trituración

Dónde encaja la captación en seco dentro del circuito
El polvo se origina en tres familias de puntos: bocas de alimentación y descarga de las trituradoras, puntos de transferencia entre cintas y extremos de entrada y salida de los pisos de criba. Una parte admite tratamiento con agua, pero en una línea con producto de especificación seca, o dentro de una nave cerrada, el agua estropea el producto y el pavimento. Queda la aspiración, y la selección de filtro de mangas con limpieza por pulsos pasa a ser parte del diseño de planta y no un accesorio añadido después. La geometría de los encapsulados, el trazado de conductos y la posición del ventilador deben aparecer en la implantación desde el principio.
Un sistema seco captura el polvo con la corriente de aire, lo retiene sobre una superficie textil y desprende la torta acumulada con breves impulsos de aire comprimido. La decisión se reduce así a tres cifras: cuánto aire se aspira, qué superficie de medio atraviesa ese aire y cómo se gobierna el impulso de limpieza. Si una está mal, las otras dos no la compensan.
La primera cifra: velocidad de filtración
La velocidad de filtración es el caudal por minuto dividido entre la superficie filtrante efectiva, en metros por minuto. Físicamente es la velocidad con la que el aire atraviesa el tejido. El polvo mineral es abrasivo y llega con carga alta, de modo que se deja más holgura al medio. Trituración, molienda y cribado se sitúan en la parte baja de la franja.
| Condición de servicio | Velocidad de filtración (m/min) | Motivo de la elección |
|---|---|---|
| Carga alta, polvo mineral abrasivo | 0,8 - 1,0 | Mantiene estable la pérdida de carga y frena el desgaste |
| Polvo mineral habitual, carga media | 1,0 - 1,2 | Equilibrio entre superficie filtrante e inversión |
| Polvo ligero y de flujo libre | 1,2 - 1,5 | La torta se desprende con facilidad, basta un cuerpo menor |
| Aire húmedo cercano al punto de rocío | Parte baja de la franja | Riesgo elevado de cegado permanente del medio |
El método es directo: sumar los caudales de todos los puntos de captación y dividir esa suma entre la velocidad elegida para obtener la superficie filtrante necesaria. Esa superficie se materializa con la longitud y el número de mangas. Subir la velocidad reduce el cuerpo y el precio de compra, y se paga con cambios de manga más frecuentes, mayor potencia de ventilador y una aspiración inestable.
La velocidad ascendente es la restricción olvidada
Aun con la velocidad de filtración correcta, si el aire que sube entre las mangas va demasiado rápido el polvo desprendido no llega a la tolva y se vuelve a depositar en la manga vecina. Esa velocidad ascendente debe mantenerse baja, y en la práctica se busca un valor inferior a un metro por segundo. La sección del cuerpo se comprueba contra este límite, no solo contra la superficie filtrante.
Selección de filtro de mangas con limpieza por pulsos: ubicación de campanas y velocidad de captación
El caudal a aspirar no lo fija el filtro sino la geometría en el foco. Encerrar el foco siempre logra más control con menos aire que una campana abierta.
| Punto | Regla de diseño | Velocidad objetivo |
|---|---|---|
| Transferencia lenta con caída corta | Encapsulado completo con faldones a la entrada y salida | 0,5 - 1,0 m/s de captación |
| Caída larga o generación activa de polvo | Encapsulado alargado con segunda cámara de faldones | 1,0 - 2,5 m/s de captación |
| Aberturas del encapsulado, línea de faldón, borde de banda | Ampliar el área de abertura para frenar el aire | Media de 1,0 m/s o inferior |
| Emplazamiento abierto con corrientes cruzadas | Pantalla cortavientos o deflector fijo | Sin protección la eficacia cae con claridad |
La última fila es la que se salta en la mayoría de los proyectos. El viento lateral dispersa el campo de captación de una campana y el caudal calculado no se materializa en obra. Un deflector cuesta menos y funciona mejor que un ventilador mayor. En los extremos de los pisos de criba rige el mismo razonamiento: mientras las tapas y juntas del cuerpo de la criba vibratoria no cierren, cualquier caudal aspirado carece de sentido.
El aire inducido entra en el cálculo
El material que cae de una banda a otra arrastra aire consigo. Ese aire inducido presuriza el encapsulado y busca salida. Si el caudal se deriva solo de la velocidad de captación y se ignora el aire inducido, el polvo escapa por debajo de los faldones por bien construido que esté el encapsulado. Reducir la altura de caída disminuye ese volumen de forma directa y suele ser la mejora más barata disponible.
Limpieza por pulsos y medio filtrante
En un filtro de pulsos cada fila de mangas recibe una descarga breve de aire comprimido que flexiona el tejido y quiebra la torta. La frecuencia debe gobernarse por la presión diferencial medida en el filtro y no por un temporizador fijo. Con limpieza gobernada por presión baja el consumo de aire comprimido y desaparece la fatiga textil causada por pulsos innecesarios.
En cuanto al medio, el fieltro punzonado de poliéster es la opción robusta y económica para polvo mineral. Si el polvo es muy fino o se comporta de forma pegajosa, los medios tratados en superficie o recubiertos con membrana liberan mejor la torta y duran más. Temperatura y humedad son límites duros: el aire cercano al punto de rocío puede cegar el tejido de forma permanente, y entonces el aislamiento o el traceado de conductos forman parte del diseño.
Puesta en marcha y seguimiento
Con el sistema en servicio hay tres magnitudes que registrar. La primera es la presión diferencial del filtro, que debe oscilar en una franja estable y no crecer sin pausa. La segunda es la velocidad de aire en cada campana, medida con anemómetro y comparada con el valor de diseño. La tercera es el consumo de aire comprimido, cuyo exceso apunta a válvulas con fuga o a pulsos demasiado frecuentes. Ningún equipo debería recibirse sin esas tres lecturas en el acta de puesta en marcha.
Preguntas frecuentes
¿Hace falta aspiración si ya existe riego?
Resuelven cosas distintas. El agua abate el polvo visible en puntos abiertos pero añade humedad al producto y apelmaza la fracción fina. La aspiración retira polvo de un volumen confinado y devuelve el material en estado aprovechable. En líneas con especificación seca suele ser la única vía.
¿Se puede ampliar la superficie filtrante después?
Como el cuerpo es fijo, la ampliación se limita a la longitud y al número de mangas, y la mayoría de las mejoras acaban exigiendo una segunda unidad. La velocidad se elige en el diseño inicial y, si la ampliación es probable, el conducto principal se dimensiona con esa reserva.
¿Qué se revisa cuando la presión diferencial sube sin parar?
Primero el circuito de limpieza: funcionamiento de válvulas, presión de suministro y duración del pulso. Si todo está correcto, cabe sospechar cegado permanente del medio, normalmente por humedad. La tercera posibilidad es operar por encima del caudal de diseño, con lo que la velocidad de filtración sale de su franja.
Empiece midiendo
Sin una lista de puntos de captación con dimensiones de encapsulado y áreas de abertura no hay cálculo de caudal posible. Envíe esa lista junto con el croquis de implantación de su línea y recibirá caudales punto por punto, la superficie filtrante requerida y un trazado de conductos, con las decisiones de control de polvo que se derivan de ellos.
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